Prisión preventiva a mujer habría violado toque de queda. Dicen es un abuso de la autoridad.

El Centro Jurídico para la Mujer en la provincia Hermanas Mirabal calificó como «un abuso de poder» la medida de coerción de un mes de prisión preventiva contra una mujer a la que el Ministerio Público le atribuye haber agredido a un agente policial en momentos en que era detenida por violar el toque de queda.
Clara Luz García, del mencionado centro, y quien le ha dado seguimiento al caso desde el inicio, precisó que no se tenía conocimiento de que un policía habría resultado agredido hasta que la información salió publicada hoy en los medios de comunicación.

De acuerdo con un comunicado del Ministerio Público, el hecho ocurrió el 10 de junio en horas de la noche, en el sector Cristo Rey del municipio de Tenares,cuando Rafaelina Tavárez Polanco, a quien se le confiscó una hookah, fue sorprendida por miembros de la Policía por violar el toque de queda, y resistiéndose a ser detenida. Sin embargo, los familiares alegan que el incidente sucedió a las 6:30 de la tarde, media hora antes de que se comenzara el toque de queda.
Fue en el momento de la detención, agrega el Ministerio Público, producto de la agresión, el oficial presentó abrasión auricular derecha, a nivel de la mano derecha y la mano izquierda, lo cual consta en la certificación emitida por un médico legista.
García destacó que no justifican que Tavárez Polanco habría violado el toque de queda y tuviera una hookah, sino que cuestionan hasta dónde ha llegado el caso. Indicó que, cuando se trata de hombres que violan el toque de queda, nunca se dicta una medida de coerción, sino que estos son dejados en libertad al otro día o se llega a un acuerdo con la fiscalía.

García explicó que al otro día de la detención, pasó por el destacamento policial para constatar la situación, y eran las 7:00 de la mañana, y Tavárez Polanco todavía estaba ahí. García le tuvo que pedir a los agentes que le permitieran a la mujer asearse, puesto que tenía su período menstrual y ellos no se lo habían permitido.
«Nosotras estamos decepcionadas, alarmadas, impactadas», manifestó. Dijo además, que no querían soltarla ni llevarla a la fiscalía, por lo que “tuvieron que mover todo” para poder, por lo menos, llevarla ante un juez. Un defensor público está llevando el caso.
Otra situación que se da en el caso es que, al otro día de la detención, Rafaelina Tavárez Polanco fue llevada a un centro de salud debido a un dolor que tenía en el brazo tras el forcejeo que hubo con los agentes, por tanto, fue llevada a un centro de salud en el cual se le colocó un yeso en su brazo derecho. Pero, antes de ser presentada ante la fiscalía, la familia denunció que la llevaron de nuevo al hospital para quitarle el yeso, para que este no aparezca en el expediente, así como tampoco el diagnóstico que en principio le fue dado.
García explicó que la medida de coerción fue conocida el sábado, pero al día de hoy martes, Rafaelina sigue detenida en el cuartel policial, y no ha sido llevada a la cárcel pública Juana Núñez del municipio de Salcedo.
Tomado del portal Veedor Digital

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