La Fiscalía alemana acusa a Moscú de ordenar el asesinato de un rebelde checheno en Berlín

El 23 de agosto de 2019, un hombre montado en bicicleta se acercó por detrás a Tornike K., un ciudadano georgiano, en un parque del oeste de Berlín. Disparó con una pistola Glock 26 con silenciador, derribando a la víctima. El acusado se acercó y le disparó dos veces más a la cabeza. Tornike K. murió en el acto. El presunto autor fue después detenido cerca de la escena del crimen y está en prisión preventiva.

La Fiscalía General considera ahora al acusado, Vadim K., sospechoso de asesinar al antiguo rebelde checheno por orden de Rusia, mientras que Moscú ha negado hasta el momento cualquier relación con el crimen. También se le acusa de posesión ilegal de armas. Las revelaciones amenazan con tensar aún más la ya tirante relación entre Berlín y Moscú.

El ministro de Exteriores alemán, Heiko Maas ha considerado este jueves desde Viena que se trata de un incidente “extremadamente grave” y ha añadido que Alemania “se reserva el derecho de tomar medidas”. El pasado mayo, la canciller Angela Merkel ya utilizó un tono especialmente duro contra Moscú, al trascender el resultado de otra investigación que apunta también a Rusia y que tiene que ver con su supuesta participación en el ciberataque contra el Parlamento alemán en 2015. 
En una nota, la Fiscalía indica que en una fecha desconocida, pero anterior al 18 de julio de 2019, las autoridades rusas ordenaron al acusado matar a Tornike K, un ciudadano de 40 años de origen checheno y nacionalidad georgiana. La víctima había permanecido en Alemania como solicitante de asilo desde finales de 2016.
Los investigadores alemanes consideran que el motivo del asesinato fue la oposición de Tornike K. al Estado ruso como rebelde checheno entre 2000 y 2004. Sostiene la Fiscalía, además, que en 2008 reunió una unidad de voluntarios para luchar en Osetia del Sur durante el breve enfrentamiento entre Georgia y Rusia en agosto de ese año. Moscú acusaba a Tornike K. de pertenecer a un grupo terrorista. Cree la Fiscalía que el acusado “aceptó la orden estatal de matar porque esperaba una recompensa financiera o compartía la motivación de matar a un disidente”.
La exposición de los hechos de los investigadores indica que Vadim K. voló de Moscú a París el 17 de agosto de 2019 y de allí a Varsovia tres días después. En la mañana del 22 de agosto, salió del hotel y emprendió rumbo a Berlín, donde llegó a mediodía. Para entrar en el espacio Schengen, Vadim K. utilizó un pasaporte con una identidad falsa y el nombre de Vadim S., que había sido expedido por el Servicio de Inmigración en Briansk, al suroeste de Moscú en julio. Con ese documento solicitó un visado en el consulado francés en Moscú, que le fue concedido.
Yván Ariel Gómez Rubio

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