Ir al contenido principal
GpW6BSroTfz0GSz0Tpz9Tpd7GA==

Titulares

Search

Alofoke, la universidad y una pregunta incómoda sobre el talento


Por Herbert Padua: Profesor Universitario 

Hace unos días, la Universidad del Caribe (UNICARIBE), en República Dominicana, suspendió un conversatorio con Santiago Matías, conocido como Alofoke, luego de que un sector de sus estudiantes expresara oposición a la actividad (El Caribe, 2026).

El episodio se puede mirar como una simple controversia sobre gustos, valores o popularidad. Pero creo que ahí hay una conversación mucho más interesante, sobre todo para quienes trabajamos con emprendimiento y desarrollo de talento.

Un artículo reciente de Harvard Business Review, “The Science of Developing Creative Talent”, estudió durante 15 años a más de 4,200 músicos y encontró un marco útil para entender cómo se desarrolla el talento creativo. Los autores hablan de tres activos importantes: historial comercial, redes y credibilidad profesional (Deshmane & Martínez-de-Albéniz, 2026).

Ese marco me hizo pensar inmediatamente en Alofoke.

Impacto no es lo mismo que legitimidad

Con independencia de si uno comparte o no su estilo, resulta difícil negar que Santiago Matías ha construido audiencia, plataformas, relaciones dentro de la industria del entretenimiento y negocios alrededor de su capacidad para captar atención.

Desde el punto de vista empresarial, eso importa. Ha demostrado que puede detectar oportunidades, construir una marca, generar conversación, formar redes y convertir atención en actividad económica. Esas son capacidades reales.

Pero también es evidente que éxito comercial e influencia no producen automáticamente aceptación en todos los espacios. Y ahí probablemente está una parte importante de lo ocurrido en UNICARIBE.

El mercado puede premiar a una persona por su capacidad para conectar con una audiencia, moverse rápido, leer tendencias y producir resultados. Una universidad puede hacerse otras preguntas: qué representa esa persona, qué prácticas quiere destacar y qué significa presentarla ante los estudiantes como referente.

Esas preguntas son válidas. La pregunta es si ser referente es la única razón para entrar a una universidad.

¿Referente o caso de estudio?

Ahí creo que vale la pena hacer una distinción. Una universidad no tiene que convertir en modelo a toda persona que invita. También puede traerla porque vale la pena entender qué hizo, cómo lo hizo y qué podemos aprender de su experiencia.

Pensemos en Bad Bunny. Tiene una enorme cantidad de detractores. Hay personas que no comparten su música, sus letras, su estética o algunas de sus posiciones públicas. Sin embargo, sería difícil negar que se ha convertido en uno de los fenómenos culturales y comerciales más importantes que ha producido Puerto Rico en las últimas décadas.

Precisamente por eso merece estudiarse.

No hay que admirarlo para preguntarse cómo una propuesta nacida en Puerto Rico consiguió escala global, cómo mantuvo el español como parte central de su producto, cómo ha manejado su marca, sus colaboraciones y su relación con la audiencia, o cómo logró que su influencia trascendiera la música.

Y esto no es una idea teórica. La academia estadounidense ya lo está haciendo. Yale ha ofrecido un curso sobre Bad Bunny para estudiar, entre otros temas, historia puertorriqueña, colonialismo, migración, raza, género y resistencia (Paez-Deggeller, 2026). Loyola Marymount University también incluyó un curso sobre Bad Bunny y Puerto Rico en su oferta académica de 2026 (Loyola Marymount University, 2026).

Esas universidades no tienen que declarar a Bad Bunny un modelo moral para reconocer que hay un fenómeno que merece ser entendido.

Estudiar un fenómeno no exige admirarlo. Exige reconocer que hay algo allí que vale la pena comprender.

La misma lógica se puede aplicar a Alofoke. Uno puede cuestionar su estilo, su contenido o determinadas decisiones y, aun así, preguntarse cómo construyó su audiencia, cómo convirtió influencia en empresa, cómo utiliza sus redes, cómo prueba nuevos formatos, cómo maneja el riesgo y cómo responde cuando algo no funciona.

Desde el punto de vista del emprendimiento, esas son preguntas importantes. También hay otras menos cómodas: ¿qué costos puede tener un modelo basado intensamente en captar atención?, ¿qué incentivos crea?, ¿qué prácticas funcionan comercialmente pero no necesariamente deberían imitarse? Eso también forma parte del aprendizaje.

El problema de reconocer talento que no se parece a nosotros

El artículo de HBR plantea algo que me parece especialmente útil para quienes enseñamos o desarrollamos emprendedores: el talento no siempre llega con el empaque que esperamos.

Las instituciones tienden a sentirse más cómodas con ciertas trayectorias, ciertos lenguajes, ciertos títulos y ciertas maneras de presentar las cosas. Eso es comprensible. Toda institución necesita estándares.

El problema aparece cuando confundimos esos estándares con una evaluación completa de la capacidad de una persona.

El mercado muchas veces descubre capacidades antes que las instituciones. Lo hemos visto en tecnología, entretenimiento, comercio y otras industrias. Personas que no encajan fácilmente en los modelos tradicionales terminan demostrando que saben identificar oportunidades, construir productos, crear audiencia o desarrollar mercados.

Eso no significa que todo éxito de mercado deba celebrarse. Significa que vale la pena entenderlo.

Bad Bunny y Alofoke son fenómenos muy diferentes, pero los dos permiten observar algo parecido: el impacto puede aparecer mucho antes de que las instituciones decidan cómo relacionarse con él.

El argumento también funciona al revés

Ahora bien, tampoco creo que tener millones de seguidores, ganar dinero o ser famoso convierta automáticamente a alguien en referente académico. No es así.

El éxito no convierte todas las decisiones en buenas decisiones. La popularidad no sustituye conocimiento. Y la capacidad para captar atención no elimina la necesidad de juicio crítico.

Precisamente ahí es donde la universidad tiene una función importante. No está para aplaudir todo lo que funciona en el mercado. Está para examinarlo, discutirlo, cuestionarlo y entenderlo. Pero para poder hacerlo tiene que permitir que esos fenómenos entren en la conversación.

La pregunta que queda

Por eso quizás la mejor pregunta después del episodio de UNICARIBE no sea solamente si Alofoke es o no un buen referente para estudiantes universitarios.

¿Puede una universidad reconocer que alguien ha desarrollado capacidades extraordinarias sin convertirlo por eso en un modelo a seguir?

Creo que sí. Una institución puede estudiar a una persona que genera controversia, reconocer lo que ha hecho bien, cuestionar lo que considera problemático y permitir que los estudiantes formen su propio criterio.

Eso, en mi opinión, es educación. Porque reconocer talento no significa aprobarlo todo. Reconocer impacto no significa convertirlo en virtud. Y estudiar el éxito no significa rendirse ante él.

Significa entender cómo ocurrió.

Una universidad no tiene que admirar un fenómeno para estudiarlo. Pero se empobrece si solo estudia aquello que ya considera digno de admiración.

www.umbralpro.com

Referencias

Deshmane, A., & Martínez-de-Albéniz, V. (2026, August 21). The science of developing creative talent. Harvard Business Review. https://hbr.org/2026/08/the-science-of-developing-creative-talent

El Caribe. (2026, August 11). UNICARIBE suspende conversatorio con Santiago Matías tras oposición de estudiantes. https://www.elcaribe.com.do/panorama/pais/unicaribe-suspende-conversatorio-con-santiago-matias/

Loyola Marymount University. (2026). Spring 2026 schedule of classes. https://registrar.lmu.edu/media/lmuacademics/officeoftheregistrar/documents/schedules/Schedule%20of%20Classes%20Spring%202026.pdf

Paez-Deggeller, V. (2026, January 29). Popular music as a political archive: Bad Bunny and Puerto Rican history at Yale. Yale Center for the Study of Race, Indigeneity, and Transnational Migration. https://ritm.yale.edu/news/2026/popular-music-political-archive-bad-bunny-and-puerto-rican-history-yale

Alofoke, la universidad y una pregunta incómoda sobre el talento
Siguiente publicación

0Comentarios

Special Ads
Special Ads
Special Ads
© Copyright - Informativo Brisas del Sur. todos los derechos Reservados .