"Vergüenza para EE.UU.": Dos hermanos latinos, veteranos de la Guerra de Vietnam, luchan para no ser deportados, revela un documental.


Dos hermanos latinos veteranos de la Guerra de Vietnam viven una situación similar a la de otros miles de extranjeros, bajo la amenaza de ser deportados por delitos menores cometidos luego del servicio militar. Su experiencia fue retratada en el documental American Exile que se estrenó este martes con motivo del Día de los Veteranos en Estados Unidos.

Los hermanos Valente y Manuel Valenzuela, ahora ambos en sus 70 años, participaron de jóvenes en la Guerra de Vietnam como voluntarios. Una vez, para salvar su propia vida, Valente se vio obligado a decapitar a un violento sospechoso de terrorismo. Cuando terminaron su servicio militar les resultó difícil volver a integrarse a la vida civil y acabaron cometiendo delitos menores. A pesar de ser diagnosticados con estrés postraumático y considerados discapacitados, a lo largo de los años ambos lograron readaptarse y reconstruir sus vidas.

No obstante, en 2009 recibieron avisos de que el Gobierno estadounidense se encontraba realizando los trámites correspondientes para deportarlos, recoge NBC News.

"No hay palabras para describir cómo nos sentimos. Lo último que pensamos cuando nos vamos a la cama y cuando nos despertamos es que estamos en la lista de expulsión", señaló Valente y agregó que su situación, junto a la de otros veteranos, es una "vergüenza para los Estados Unidos".

Debido a la ansiedad que le ocasionaba ser deportado, Valente decidió exiliarse en México y acabó arrojando en el Río Grande las medallas conmemorativas que ganó después de la guerra.

En cuanto a Manuel, según refleja el documental filmado a lo largo de siete años, se convirtió en activista y decidió llevar su causa a la Casa Blanca con el objetivo de solicitar una orden presidencial que termine con la deportación de los veteranos. En su camino a Washington recorrió el país creando consciencia sobre su situación y conociendo historias similares a la suya.

"Hasta el día de hoy, la mayoría de la gente no sabe que Estados Unidos deporta a los veteranos. La gente siempre me pregunta: '¿Realmente estamos haciendo esto?'", relató Manuel.

Ley de inmigración ilegal de 1996

En un contexto de oleadas migratorias procedentes de Latinoamérica, entre los años ochenta y noventa, el entonces presidente Bill Clinton firmó la Ley de Reforma de la Inmigración Ilegal y de Responsabilidad del Inmigrante (IIRIRA), en 1996. La nueva ley eliminó la discreción judicial y prohibió a los jueces considerar factores como el servicio brindado al país, la familia, medallas de honor, discapacidad por servicio militar y longevidad, así como también los delitos menores se volvieron una causa de deportación. Además, la normativa es retroactiva, "lo que significa que se puede ordenar a alguien que salga del país por delitos cometidos literalmente hace décadas", explicó la abogada Mariela Sagastume.

Ello ocasiono que miles de veteranos que sirvieron al Ejército estadounidense lleguen a estar en peligro de ser deportados. Según NBC, no existe un número oficial de veteranos que el Gobierno ha deportado, porque las autoridades de inmigración no mantienen estadísticas sobre el servicio militar de los deportados. "La frase 'Gracias por su servicio' realmente suena hueca cuando se ve cómo Estados Unidos ha tratado a estos veteranos", reflexionó Jan Ruhman, exmilitar y activista. "Fueron descartados", resaltó.

Situación actual

Luego de continuos reclamos, la Administración de Joe Biden ordenó en julio al Departamento de Seguridad Nacional que creara de inmediato un procedimiento para que los veteranos deportados y sus familias puedan regresar a su hogar.

El caso de Manuel ha recibido un cese administrativo, pero se encuentra vulnerable a que se presente una moción para reprogramar su deportación. "Es como una pausa en el caso de deportación. En cierto sentido, todavía estás en el limbo", señaló Sagastume.

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