Criminalística y Criminología: Pequeños apuntes.


La Criminalística es una ciencia práctica que estudia sistemáticamente las huellas, rastros e indicios de los delitos dejados por el autor del hecho mediante técnicas de toda índole ya sea antropológico, médico, biológico, físico y psicológico.

La criminalística abarca las operaciones “de campo” realizadas en el lugar de todo suceso criminal, así como las llevadas a cabo por los especialistas en el laboratorio. Mediante técnicas científicas se pretende esclarecer los hechos, averiguar la verdad y persigue como último objetivo hacer justicia.

Históricamente se adjudica la paternidad de la criminalística a médicos forenses y antropólogos que progresivamente han ido cediendo esta parcela a los especialistas de Policía Judicial y Policía Científica, centrándose únicamente los primeros en la realización del examen médico legal de víctimas y autores en el lugar de los hechos y posteriormente en la sala de autopsias.

La ciencia criminalística tal y como se conoce en la actualidad, se desarrolla durante prácticamente todo el Siglo XIX, auspiciada por el debate científico sobre el tratamiento del crimen, así como el avance imparable de todas las ramas del árbol de la ciencia.

Hans Gross, penalista y criminólogo austriaco (1847-1915), considerado unánimemente como el padre de la criminalística, en su tratado publicado en 1893 “Manual del Juez Instructor como sistema de criminalística” define este último término como la ciencia práctica del crimen.

Es obvio, pero conviene resaltar que la criminalística forma parte de las ciencias criminológicas por su carácter interdisciplinario, también, por integrarse en lo que la academia ha venido definiendo como criminología aplicada, es decir, la vertiente pragmática del conocimiento científico hacia el tratamiento del crimen.

Es, por tanto, una ciencia fundamentalmente práctica que deriva y auxilia a la política criminal y se encuentra directamente entroncada con la medicina legal.

Relación entre criminalística y criminología.

La criminología, como es sabido, trata fundamentalmente sobre la personalidad del delincuente, los orígenes del delito y las medidas que, desde el conocimiento, la razón y el respeto a la dignidad de la persona, todos los Estados deben asumir para tratar este fenómeno social para minimizar su impacto, atendiendo a todos los protagonistas del entramado criminal: Autor, víctima, hecho y control.

Si se define a la criminología como la ciencia empírica e interdisciplinaria que se ocupa del delito como fenómeno social; del autor y víctima como actores de este; y finalmente del control social, se encuentra perfectamente ese nexo con la criminalística que, como se ha visto, goza de los mismos rasgos que la criminología: Ciencia práctica del crimen que debe abordar mediante técnicas y conocimientos científicos estrategias de orden práctico una vez que se ha producido un suceso criminal.

Por tanto, se define a la criminalística como la ciencia criminológica aplicada que, recurriendo a otras ramas del conocimiento humano y a partir de la observación de un suceso criminal, realiza tareas de orden técnico con un método predefinido tanto en el lugar de los hechos trazando funciones de campo como en los laboratorios que permitan relacionar al autor desconocido con la víctima y el escenario criminal con la finalidad de obtener la verdad de los hechos y hacer justicia.

Dr. Carlos Cuadrado Gómez-Serranillos

Dr. José Miguel García Fernández

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