James Harden, un problema de peso en Houston.

 

El titular emerge cíclicamente cuando los Rockets se sumen en algún embrollo: “¡Houston, tenemos un problema!”. Esta vez lo es, y de envergadura. Afecta a James Harden, la estrella del equipo, y está repercutiendo en el mercado de intercambio de jugadores y en las renovaciones de contratos de toda la NBA. El cuadro tejano está concebido para ganar el título. Empezó a ser construido cuando firmó a Harden, procedente de Oklahoma City en la temporada 2012-2013. Desde entonces se ha clasificado para los playoffs, pero se ha quedado siempre con la miel en los labios, dos veces finalista de Conferencia y tres semifinalista, la más reciente en septiembre. Después de ganar el primer partido a los Lakers de LeBron James y Anthony Davis, perdió los cuatro siguientes y fue eliminado. Se desencadenaron decisiones drásticas. Se fue Daryl Morey, desde 2007 el arquitecto del equipo en los despachos con su famosa filosofía del Moneyball, y abandonó el banquillo Mike D’Antoni, despechado porque nadie se le acercó para negociar la renovación del contrato que le unía al equipo desde 2016.

Y en el aire quedó la sensación de que el resultado de ir colocando estrella tras estrella junto a Harden no acababa de fructificar. Una vez fue Dwight Howard, después Chris Paul y la pasada temporada Russell Westbrook. “Es muy, muy frustrante. Especialmente, por la cantidad de trabajo que pongo individualmente. Siento que nos falta una pieza”, deslizó Harden. Pero, lejos de complacer sus deseos, la franquicia eligió como nuevo entrenador a Stephen Silas, cuando él apostaba por Tyronn Lue o John Lucas. No llegaron ni el uno ni el otro. El equipo intercambió además a Russell Westbrook por John Wall, el base de Washington Wizards, con quien Harden sí parece congeniar.

Mientras, La Barba, como se conoce al base-escolta de 31 años y tres veces máximo anotador de la NBA, se vio en Los Ángeles con Kevin Durant y Kyrie Irving, las dos estrellas de Brooklyn Nets. A partir de ahí, empezó el culebrón de la pretemporada en la NBA, junto al de la renovación de Giannis Antetokounmpo, sellada el martes por 238 millones de dólares, 188 millones de euros. Harden pidió el traspaso a los Nets. La estrategia recuerda a la de LeBron James cuando en junio de 2010 abandonó Cleveland para formar con Dwyane Wade y Chris Bosh el trío que iba a ganar dos de las cuatro siguientes finales que disputó Miami. O la de Kevin Durant, cuando dejó Oklahoma City para juntarse con Stephen Curry y Klay Thompson en Golden State. La diferencia es que Harden todavía tiene contrato con los Rockets hasta 2023. Y los nuevos gestores de la franquicia siguen apostando por él.

El general manager, Rafael Stone, ha manifestado: “Durante los últimos ocho años, nuestro objetivo ha sido ganar un campeonato porque teníamos a James Harden. Todavía tenemos a James Harden. Nuestro objetivo sigue siendo ganar un campeonato”. Los Nets no han presentado una oferta en firme para lograr un intercambio por Harden, habida cuenta de las pretensiones de los Rockets. Se ha aireado el interés de equipos como los Sixers o Miami. Houston redobló su apuesta y le dio a Harden la oportunidad de ser el primer jugador de la Liga en ganar 50 millones de dólares al año, durante dos temporadas de extensión de contrato, que se hubieran añadido, además, a los 133 millones que todavía debe percibir por su actual compromiso. La Barba rechazó el acuerdo. Y permaneció de incógnito, se dice que en Atlanta y en Las Vegas, mientras el equipo empezaba los entrenamientos y los rumores se sucedían. Se dejó querer. Uno de sus compañeros, DeMarcus Cousins, lanzó un mensaje: “Al margen de lo que haya sucedido, Houston sigue siendo un equipo realmente bueno, con mucho talento. No vamos a dar la vuelta porque falten algunas piezas... Ojalá se unan a nosotros y podamos seguir mejorando”. Harden compareció por fin, aunque visiblemente pasado de peso y fuera de forma. En su primer amistoso, el martes ante San Antonio, junto a Wall, Cousins, Tucker y Eric Gordon en el cinco inicial, jugó 21 minutos y sumó 12 puntos, tres rebotes y cuatro asistencias, aunque con malos porcentajes de tiro: 3 de 12. Pero Harden ha vuelto a Houston. Queda saber ahora por cuanto tiempo.

elpais.com

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